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EUROPA LEAGUE - CUARTOS (IDA): LAZIO VS SALZBURGO (4-2)

La noche del jueves 5 de abril son esas noches con ambiente de partido importante, de llegar a una semifinal de una competición Europea, si bien es cierto la Europa League no tiene ese prestigio que la Champions pero llegar lejos en una competición de este paragón siempre da caché al club.

Ver un estadio con ese ambiente da gusto sea del equipo que seas, un espectáculo como este sin aficionados no tiene sentido alguno, por unos u otros motivos la Lazio llevaba una década pasando penumbras en todos los aspectos. Sólo faltó por llenarse la Curva Sud, cerrada siempre, pero registrar una entrada cercana a los 50.000 espectadores es una gran noticia para el club.

Respecto a lo deportivo, la eliminatoria está abierta y para nada sentenciada o cómoda para el conjunto romano. Los dos goles encajados casi obligan a la Lazio a marcar en tierras austriacas para mayor tranquilidad. A pesar de haber marcado de forma temprana en el minuto 30 llega la gran polémica y la que en nuestra opinión cambia la percepción del partido. ¿Y por qué? El partido se convierte en protestas, mayor cantidad de faltas, más marrullería y sobretodo la búsqueda de un posible penalti. Esto sucede cuando el delantero del Salzburgo cae al suelo dentro del área tras recibir un contacto y no golpe de Dusan Basta en la ‘cara’, ni falta era, pero el árbitro dejó seguir la jugada hasta que la jugada terminó en la banda (no existe el VAR en Europa). Sacó tarjeta amarilla al jugador biancoceleste y señaló la pena máxima.

Está siendo el revulsivo biancoceleste en la segunda parte de la temporada. Photo: sslazio.it

La reanudación del encuentro fue muy activa y con una Lazio decidida a marcar como sea, eso conllevaba un riesgo que Inzaghi asumía pero que le marca su carácter desde hace dos año que lleva como entrenador de la Lazio. Muy pronto llegaría el gol, minuto 49, Marco Parolo de un excelente toque de tacón pone la ventaja en el marcador y entra en la historia de la Lazio, marca el gol 300 en competición europea para el equipo romano.

Pasan los minutos y parecía que el cuarto gol podía llegar pero como viene siendo costumbre, llega el error biancoceleste y el equipo austriaco lo aprovecha. El empate parecía que sería el resultado final, el equipo visitante muy concentrado aprovechaba siempre las oportunidades que recibía.

Pero el carácter del equipo biancocelste volvió a relucir y al igual que sucedió en el campeonato liguero el fin de semana (6-2), la calidad y pasión de los jugadores hicieron lo imposible, marcar dos tantos más y maquillar un partido que se puso muy cuesta arriba.

Es cierto que se comenten errores siempre, encajamos más goles de los deseados, pero este equipo tiene un alma y carácter que no se puede reprochar nada. Ojalá dure mucho porque por fin el hincha biancoceleste disfruta viendo a su equipo.