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SERIE A TIM - JORNADA 25: LAZIO VS VERONA (2-0)

Acabó siendo lo que marcaba el guión inicial. Se resistió, pero era lo inevitable. La Lazio volvió a la senda de la victoria después de cinco partidos sin ganar, tres de ellos derrotas consecutivas ligueras. Los de Inzaghi consiguen tres puntos capitales en la lucha por la Champions, que lo devuelven al cuarto puesto al vencer a un inocente pero peleón Verona tras aprovechar la derrota del sábado del Inter en Génova. Doblete de Immobile, únicos goles del encuentro. El napolitano no marcaba desde el 6 de enero en el póker que le hizo al SPAL.

Cuatro nombres propios fueron protagonistas en la previa del encuentro. El primero y más importante es el de De Vrij, de quien habló el director deportivo, Igli Tare, a los micrófonos de la radio oficial del club, confirmando que el defensa holandés abandonará la Lazio en verano una vez cumplido su contrato. No se ha llegado a un acuerdo con él y aseguró que las razones se explicarán a su debido momento.

El segundo nombre propio es Davide Di Gennaro, que volvió a la convocatoria de Inzaghi tras superar la lesión muscular que sufrió ante el Bolonia a finales de octubre y que lo ha mantenido apartado desde entonces. El tercero es un tal Stefan Radu, que ha entrado en la historia del club cumpliendo 300 partidos como Biancoceleste, recibiendo una placa del presidente Lotito al terminar el calentamiento.

Y el cuarto es otro tal Senad Lulic, que el pasado jueves en Bucarest cumplió 260 partidos con la maglia celeste, alcanzando a Alessandro Nesta. Hoy le ha superado, disputando además las 200 apariciones en la Serie A. Ahora su punto de mira está en los 293 de Tommaso Rocchi, a quien tendría que superar jugando 32 partidos más.

Ciro Immobile vuelve a marcar y rompe su pequeña racha de sequía. Photo: sslazio.it

Contrariamente a lo que todo el mundo pudiera pensar, Inzaghi no puso sobre el césped del Olímpico un XI de rotaciones pensando en la aparente debilidad del rival y en que hay un partido el jueves que se debe remontar. Todo lo contrario, sacó el XI habitual, con Luis Alberto e Immobile arriba y con Milinkovic de vuelta, acaso pensando en resolver pronto el encuentro para después sustituir a los titulares principales. No acabaría siendo del todo como él pretendía. Leiva no disputó el partido al estar sancionado por acumulación de amarillas, por lo que Parolo actuó de director de orquesta.

La Lazio salió diabólicamente a por el gol, sometiendo al Verona a un asedio increíble. El primero llegó en el minuto 7 con un mano a mano de Immobile ante Nicolás, que escupió el balón. En el 10' lo intentó Parolo y cuatro minutos después un cabezazo de Wallace en un córner acabó también en los guantes de Nicolás. La Lazio acabó rendida e impresionada cuando a los 30 minutos de juego eran 17 los disparos directos a puerta y cero los goles anotados. Para muestra un botón; Hasta el momento, ninguno, repetimos, ningún equipo en toda la presente campaña había realizado esta cifra de disparos en tan pocos minutos en las cinco principales ligas europeas, osea, Serie A, Premier League, Liga, Bundesliga y Ligue 1. Este dato demuestra que la intención de Inzaghi era clara; derribar el muro de los de Pecchia lo antes posible para empezar a pensar en el Steaua, pero las ganas se convirtieron en un frenesí con muchas imprecisiones. En el minuto 33, Luís Alberto se topó con el travesaño y volvió a intentarlo en otra mano que sacó Nicolás rozando el descanso. El Verona aguantó con sus intenciones y se fue a los vestuarios pensando en que quedaban 45 minutos menos.

Tras el descanso, un pequeño acercamiento de Rómulo precedió a la rotura inevitable del muro; Era el minuto 57, en el que Immobile encontró el ángulo correcto para superar a Nicolás dentro del área a pase de Luis Alberto. Ciro por fín encontró portería después de 44 días. Pecchia hizo cambios inmediatamente después visto que su plan inicial ya no le servía a un equipo que busca la salvación; Calvano entró por Buchel. Cinco minutos después, Immobile encontró su doblete al cabecear el balón después del rechace de Nicolás al disparo de Lulic en un contragolpe. El goleador napolitano ya lleva 22 goles en el campeonato, cuatro más que Icardi (Inter), su inmediato perseguidor. Un doblete como regalo a sí mismo un día antes de su 28º cumpleaños. Pecchia siguió haciendo cambios ofensivos con lo poco que tenía en el banquillo y en el 64' y 68' agotó los dos que le quedaban, quitando a Verde y a Matos y sacando a Petkovic y Aarons, respectivamente. La fórmula ofensiva empujó al Verona a intentar reabrir el juego, pero Inzaghi respondió fortaleciendo la defensa con la entrada de Luiz Felipe por Lukaku en el minuto 75. Dos minutos después, el Verona tuvo la más clara de su partido, en un disparo de Calvano que salió rozando el poste izquierdo de un Strakosha que apenas intervino en el juego. Los minutos finales sirvieron a Inzaghi para, ya sí, pensar en el Steaua y quitar a unos ovacionados Radu e Immobile por Murgia y Caicedo, respectivamente. Antes de los cuatro de añadido, Luis Alberto lo volvió a intentar, sin suerte, con un gran disparo que rechazó Nicolás en el palo alto.

Y no hubo más. Un Verona inocente, que sufrió la séptima derrota en las últimas ocho jornadas, salió a aguantar con lo que tenía, y le duró sólo un periodo. Lo bueno para ellos es que la salvación nunca está demasiado lejos habiendo tres equipos más en sus malas y mismas circunstancias. La Lazio vuelve a zona Champions, pero en eso ya pensará el domingo visitando al Sassuolo (15:00 horas). El jueves tiene lugar el compromiso más inmediato e importante, donde el equipo debe remontar un 1-0 a un Steaua que llega a Roma apoyado, se habla, por 10.000 rumanos. Por cierto, Igli Tare habló en la previa que no acepta que el equipo sea apoyado por sólo 27.000 hinchas (los de hoy y los de siempre en las últimas jornadas) en su lucha por una plaza Champions. El club se esfuerza en ofertar precios populares, lo siguiente ya es entrar gratis. La Lazio tiene mucha más afición que la que se ha visto en estos últimos partidos y debe responder no sólo cuando viene la Juventus o se disputa una final. El equipo necesita un Olímpico lleno como en los tiempos de Göran Eriksson, y de eso no han pasado tantos años.